COMIDA Y ANSIEDAD.

El estrés es una reacción de alerta y activación ante cualquier situación, a la que no podríamos atender, si no incrementásemos nuestra actividad cognitiva, fisiológica y conductual. Las reacciones de estrés suelen englobar distintas respuestas emocionales, entre ellas y especialmente de ansiedad.

La ansiedad es una emoción natural y necesaria (es un mecanismo adaptativo, es buena, funcional y normal), que comprende las reacciones que tienen las personas ante la amenaza de un resultado negativo o incierto.

Este tipo de reacciones, se producen ante situaciones cotidianas cómo los exámenes, hablar en público, sentirse evaluado, una reunión social…, o ante cualquier situación que nos resulte amenazante.

Aunque la ansiedad y el estrés implican reacciones adaptativas a las demandas del medio, nuestra mente y nuestro cuerpo no pueden permanecer activados indefinidamente. Si el estado de activación por ansiedad y estrés es muy intenso y, sobre todo, si se prolonga en exceso, se producen consecuencias negativas a tres niveles: disminución del rendimiento, problemas de salud física y problemas de salud mental.


Entre los signos qué demuestran que la ansiedad va más allá de una mera respuesta adaptativa, está nuestra relación con la comida. (La mayoría de las veces nos da la sensación de calma y produce una sensación satisfactoria inmediata).

Ejemplos clásicos de conductas ansiosas:

- Comer más rápido que la mayoría de las personas. Engullir.

- Comer aún sin hambre y sintiéndote realmente lleno.

- Ingerir cantidades exageradas en un periodo de tiempo.

- Sensación de falta de control sobre la cantidad y la forma en la que comes. Falta de conciencia durante el acto de comer.

- Buscar comer solo o a escondidas.

- Comer cuándo estás aburrido, cansado, solo…

- El hambre aparece en forma de urgencia y debes saciarte en ese mismo instante.

- Tras el acto de comer aparecen sentimientos de culpa, arrepentimiento, tristeza, vergüenza…

- Estar a dieta una y otra vez…

¿Qué recursos tenemos para que la comida no suponga un problema cuándo estamos demasiado ansiosos?

Crear hábitos saludables con respecto a la alimentación y crear una nueva relación con la comida (de manera más consciente y no tan impulsiva):

- Tener unas nociones básicas sobre alimentación y nutrición.

- Saber elaborar los menús más adecuados a nuestras necesidades.

- Conocer los alimentos que nos pueden ayudar.

- Realizar una buena lista de la compra.

- Esperar al momento adecuado para ir al supermercado.

- Aprender los tiempos de comida…

María José Monteagudo; enfermera.