¿Para qué un coach?

"Quiero poder hablar en público"

Un coach nos puede ayudar cuando tenemos un objetivo concreto que alcanzar

“No sé contestar a lo que me preguntan en una entrevista de trabajo”

“No sé qué decir” “Nunca toman en serio lo que digo”  

“No sé si sirvo para liderar a un grupo, no sé dar órdenes sin gritar”

“Siempre me dicen que susurro, y no soy capaz de imponer mis criterios a viva voz”

“En inglés pronuncio fatal, soy incapaz de pronunciar correctamente”

“Quiero quitar mi acento”

“No sé manejar los nervios cuando tengo que hablar en público”

“Tengo miedo a quedarme en blanco en la charla que tengo que dar”

“No sé qué hacer con las manos cuando hablo”

“Me cuesta muchísimo organizar mis ideas cuando tengo que hablar”

“No sé preparar un casting actoral, un papel, un personaje”

 

Son frases, expresiones que definen algunos de los objetivos con los que trabajamos. La buena noticia es que: ¡SÍ SE PUEDE!

Primero: detectar, descubrir qué es lo que limita la comunicación personal.

Segundo: saber cuál es el camino a seguir para conseguir superarlo.

Tercero: asumir el reto personal real de querer mejorarlo.

Por fin: experimentar la mejoría y disfrutar del aprendizaje que supone esa nueva habilidad.

La clave estará en el compromiso con uno mismo, con las ganas de mejorar, con lo que supone dicha mejoría. Sopesar el beneficio que supone el esfuerzo que uno está dispuesto a asumir.

Lo mejor, es que cada nueva habilidad adquirida reporta beneficios en todos los ámbitos de la vida, y te va a sorprender;)

Orientar, de lo general a lo particular: La primera sesión ha de ser exploratoria, para determinar las circunstancias que llevaron al cliente a decidirse por estos servicios. (A veces el cliente está muy confuso por los diferentes profesionales que ya ha visitado o porque tiene informaciones contradictorias. Internet es un océano de información y es necesaria una brújula.

Asesorar, sobre la realidad de los profesionales nacionales e internacionales más adecuados para cada caso. Siguiendo los valores de Albeitaría: un valor, la honestidad profesional.

Entrenar, con rigor técnico y teniendo en cuenta el ámbito social-personal de cada cliente. Es un seguimiento integral de las habilidades de cada persona en el contexto de su vida. Proponemos: “Agendar tareas”, “Chequear resultados” de trabajo vocal y adaptar herramientas a cada caso. Existen muchas técnicas de voz, fáciles y que reducen el esfuerzo del trabajo vocal.

Empoderar, dando herramientas para que cada cliente pueda manejarse libremente con su comunicación, y tenga voz propia allá donde lo desee.