Una experiencia entre la ortodoncia y "eso del craneosacral"

El craneosacral una eficaz terapia.

Tratamiento de dolores faciales, a través de la osteopatía; terapia craneosacral

Esta es la segunda entrega de Albeitaría Biblioteca Club. Esta vez con el privilegio de que la paciente lo escribiera ella misma. ¡Muchísimas gracias María!

“Muchas veces, en determinados momentos de la vida, uno se pone tenso y eso hace que tus músculos sientan esa tensión y te impidan llevar el día a día con normalidad. Y es entonces cuando das el paso: buscas un fisioterapeuta.
Pero en este caso no puedo hablar de un fisioterapeuta normal. La primera vez que acudí a Albeitaría, por cuestión de un esguince, descubrí algo nuevo. Si, vale, tienes un esguince, el fisioterapeuta hace su masaje reglamentario, pero además de sentir como cada trocito de tu músculo parece descomponerse en millones de cristales que se están clavando, se me planteó la idea de “recibir”…TERAPIA CRANEOSACRAL.
- Terapia craneo…que?
- Craneosacral.
Bien. Llegados a este punto no tienes ni idea de lo que van a hacerte, peeero… por qué no probar?
Así no muy técnicamente, pero sí formalmente, la terapia craneosacral sería algo como una pulsación en tu cuerpo, parecida a la del rítmo caríaco, pero a su vez diferente. Diferente porque va ligada de forma sutil a tu respiración, entonces necesitas regular tu ritmo respiratorio para que ese ritmo se regule y tu sistema se reorganice desapareciendo así el dolor.
Al sintonizar interiormente con nosotros mismos logramos despejar preocupaciones y al liberar preocupaciones vas liberando tensiones. Y ¿qué pasa al liberar tensiones? Que también se libera la energía que se utilizaba para mantener la contracción.
¿Qué sensación produce? Puede que no todos sintamos exactamente lo mismo, pero hay que encontrar la forma de sentir tu propio cuerpo. La manera más sencilla de explicarlo creo que es decir que me sentía como Lisa Simpson cuando acude con Homer a la tienda de productos naturales, que para los que no lo hayan visto o no recuerden, es lo que se aprecia en la siguiente imagen:

simpson
Mi verdadera experiencia con “eso de lo craneosacral” lo descubrí al acudir a la terapia tras ponerme la ortodoncia y la presentación sería algo así:
Mujer.
26 años.
Acude al dentista para colocarse ortodoncia.
Acude al fisioterapeuta para recolocarse los músculos faciales.
En mi caso, la dentadura se movió muy de prisa y eso creó más “movimientos colaterales”. El desplazamiento de la mandíbula.
La tensión que se realizaba con el desplazamiento comenzó a hacerse evidente por casi cada músculo de mi cara. Notaba tensión mandibular cada mañana y sobre todo al final del día. Algo apretaba continuamente mi mandíbula llegando a los oídos y bajando por el cuello. Tenía, a cada rato, la sensación de girar y estirar el cuello incluso hasta que sintiese como crujían mis huesos.
En este sentido, la terapia craneosacral me ayudó muchísimo. Conseguía conectar conmigo misma, con mi cuerpo, con cada centro de dolor y que este se regulase.
Había momentos en los que el dolor parecía que se intensificaba durante la terapia, pero tras un “tú puedes aguantar, solo poquito más, María”. Aguantabas, y esos nudos desaparecían sintiendo luego una relajación y alivio en el que querrías quedarte para siempre.
Momentos de sentir que flotabas, que todo daba vueltas, pero valía la pena pues todas las molestias desaparecían.
Algo increíble.
Descubrí que se podían dar masajes en la boca, que “las encías pueden relajarse” y que existen músculos en mi boca que jamás diría que existen!
Comprobé que es totalmente cierto que cada parte de tu cuerpo está interrelacionado para formar ese todo y la importancia de que todo esté en equilibrio para poder sentirnos bien.
Y qué decir de los oídos… Sentir que estás en un vuelo con un mal piloto a la hora de aterrizar o que un mosquito está volando junto a tu oreja en todo momento es algo muy molesto. Y hacer que todo eso desaparezca con que una persona te toque (sabiendo muy bien donde y como tocar), esa “imposición de manos” de lo craneosacral y tu cuerpo aprende a reestructurarse para que lo que está fuera de lugar no luche con su nuevo espacio creando ese dolor o molestas sensaciones es algo brutalmente genial.
Y en lo más profundo de tu ego y tú relajados…”muy bien, se acabó la sesión. Déjate estar y levántate despacito”.
Así que…¿Qué es eso de lo Craneosacral? Para mi, a día de hoy, es algo más que una terapia, es el equilibrio de mi cuerpo y mi mente con el sistema nervioso e inmunitario capaz de conseguir mi equilibrio general y mi bienestar.
¿Funciona? Si
¿Recomendable? Al menos probarlo. Supongo que como todo habrá gente a la que le cueste más o le cueste menos, pero…YO, como paciente de terapia craneosacral, como persona con ortodoncia y como profesional de la psicología…Sí lo recomiendo.”

María Vázquez Rey